Nuestros voluntarios son, principalmente, jóvenes universitarios y profesionales de distintas áreas. Ellos donan gratuitamente su tiempo en medio del estudio, las clases, el trabajo y los compromisos personales de cada uno.
Los jóvenes universitarios, que provienen de diversas universidades y carreras, han comprendido que el trabajo que realizan —con sacrificio, constancia y empeño, y muchas veces en medio de dificultades— solo responde a una pequeña parte de las necesidades que viven cotidianamente la mayoría de las personas. Sin embargo, al mismo tiempo, esta labor es para todos, un pequeño gesto que intenta responder, con todos sus límites, a las necesidades que se presentan, con responsabilidad y con un auténtico deseo de ayudar.
Es un trabajo cotidiano, vivido en el compromiso de construir una humanidad nueva en medio de las dificultades, los problemas y propios límites. Aun así, es un trabajo que quiere dar esperanza tanto a quienes colaboran como a las personas a las que acompañamos.
Quienes se involucran con entusiasmo, voluntad y dedicación “gastan” su tiempo de esta manera: ofreciéndolo por otros y descubriéndose a sí mismos en el camino.
Mirándolos, es evidente que la pasión, el deseo de felicidad y la preocupación por las personas que tienen alrededor han sido lo que ha dado una mayor eficacia al trabajo de Fundipro.

